Nuestro programa de gobierno

En este programa, os presentamos una serie de compromisos ante la comunidad universitaria para los próximos seis años. No pretendemos inundar mi programa con palabras huecas o estrategias que no resistan un mínimo análisis riguroso. Queremos transmitir propuestas que han sido formuladas como resultado de una profunda reflexión en la que todos los sectores de la comunidad universitaria han participado. Este programa es, por tanto, el resultado de un esfuerzo colectivo de toda la comunidad universitaria y deseo que lo sintáis como propio. A partir de aquí, nuestras propuestas son las de todas y todos. Nuestro programa es dinámico y, si quieres aportar ideas que ayuden a fortalecer la Universidad de Málaga, no lo dudes, no te calles, el debate nos fortalece.

Quienes concurrimos a estas elecciones no hemos sido rector ni rectora con anterioridad, por lo que no podemos avalar nuestros programas con la gestión realizada en el ejercicio de este cargo. Sin embargo, en mi caso particular, sí puedo aportar el balance de las tareas de gestión que me han ocupado en estos últimos años. Estas tareas se han llevado a cabo siempre con probada honestidad, y absoluta dedicación y lealtad a nuestra universidad. Está en tus manos ahora evaluar esta gestión y decidir si constituye un aval suficiente para merecer tu confianza.

Partimos del pleno convencimiento de que la Universidad de Málaga debe ser una entidad dinámica y moderna, capaz de adaptarse a las cambiantes necesidades de nuestro tiempo y entorno. La provincia de Málaga está experimentando un desarrollo tecnológico y social vertiginoso, y nuestra universidad no puede permitirse el lujo de quedarse rezagada y no dar siempre su mejor servicio. A pesar de ser una institución joven en un entorno en pleno proceso de expansión, nuestro objetivo debe ser convertir a la UMA en un actor protagonista en la sociedad en la que está inmersa, al igual que lo han logrado otras universidades más antiguas que la nuestra. Para los próximos seis años nos comprometemos a transformar la Universidad de Málaga en una universidad de excelencia, ágil y moderna, que sea motivo de orgullo para toda la sociedad malagueña.

Presentamos un programa electoral ambicioso que nos apasiona y nos compromete con la vista puesta en el futuro, un proyecto capaz de impulsar a la Universidad de Málaga hacia la posición de liderazgo que merece en los ámbitos científico, tecnológico y social. Este programa es el resultado del esfuerzo colectivo de toda la comunidad universitaria y deseamos que sus miembros lo sientan como suyo propio. De ahí que deliberadamente dejemos este programa abierto hasta el último día de campaña para poder incorporar tus aportaciones, las aportaciones de todas y de todos los que integramos esta universidad. No dejes de hacernos llegar tus ideas para que tú también formes parte de este proyecto, para que sea nuestro proyecto.

Nuestra prioridad: Las Personas

Creemos firmemente que las personas son nuestra máxima prioridad. Como no podía ser de otra forma, la Universidad de Málaga es una institución integrada por individuos con ideas y sensibilidades diferentes, y todos ellos tienen cabida en este proyecto amplio y plural. La esencia de la UMA es su comunidad universitaria, una comunidad que, en su diversidad, comparte el compromiso de trabajar de manera conjunta y coordinada para brindar el mejor servicio que se merece y que necesita nuestra sociedad. Por eso, nuestra candidatura universitaria se define como académica, abierta, inclusiva, no sectaria y completamente independiente.

Nuestra principal aspiración es mejorar las condiciones en las que vive y trabaja ese nutrido y variado grupo de personas que forman la comunidad universitaria, siempre respetando escrupulosamente el marco legal vigente y los principios fundamentales de igualdad y transparencia.

Siempre hemos considerado que el estudiantado constituye el corazón de nuestra universidad, hasta el punto de que, sin este colectivo, la UMA carecería de razón de ser. Durante su paso por la UMA, se les deben proporcionar, desde luego, conocimientos, pero, sobre todo, valores que puedan transmitir para así construir una sociedad más equitativa, plural y crítica.

De ahí que consideremos imprescindible hacer hincapié en la mejora de diversos aspectos que afectan directamente al estudiantado en cualquier escenario. La gestión de la pandemia de COVID-19, en particular, nos ha enseñado la importancia crucial de contar con un cuerpo docente e investigador competente y comprometido. La formación de nuestro estudiantado, llamado a convertirse en profesionales eficientes tras su paso por la universidad, exige un profesorado cualificado y motivado.

Además, la universidad no puede funcionar sin otro componente esencial de su comunidad: el personal técnico de gestión y de administración y servicios (PTGAS). Contar con un personal competente para asumir con solvencia las diversas labores de gestión de una institución como la UMA, desde la administración hasta las telecomunicaciones, pasando por profesionales que cuidan de nuestros servicios, instalaciones, aulas, despachos, laboratorios, bibliotecas, jardines, espacios deportivos, etc. resulta absolutamente indispensable. También es esencial que, además de contar con una sólida formación profesional, quienes integran este colectivo encuentren la motivación y los incentivos adecuados para llevar a cabo su trabajo con un fuerte sentido de pertenencia a nuestra institución.

Por todas estas razones, concretamos nuestra propuesta programática enfocándonos en lo más valioso de nuestra universidad: las personas.

PDI

Nuestra misión: Un modelo de universidad en 8 líneas estratégicas

Nuestra experiencia en docencia e investigación y, en particular, nuestra experiencia en gestión acumulada a lo largo de estos años, nos proporciona un conocimiento mucho más preciso y detallado de la realidad de la UMA y los diversos desafíos que enfrenta. Con el respaldo de las contribuciones de toda la comunidad universitaria, estamos en posición de realizar un análisis ajustado a la realidad de los diferentes aspectos de la actividad universitaria. Esto nos permite no solo acumular propuestas sino también diseñar una hoja de ruta meditada para permitir que las distintas facetas de la vida universitaria avancen de manera positiva en nuestra universidad.

Siempre han existido pilares en la actividad universitaria: docencia, investigación, transferencia de conocimiento e innovación, cultura y deporte. Sin duda, todos ellos deben seguir siendo esenciales, pero necesitamos adaptarlos y contextualizarlos a la realidad universitaria actual. Esto significa ubicar estos ámbitos en el panorama y contexto de este momento, en el que se espera que la universidad ajuste su oferta formativa a las necesidades reales de la sociedad, enfoque su actividad investigadora para contribuir al progreso del conocimiento, realice transferencia de conocimiento con un impacto positivo en el entorno socioeconómico y sirva como faro de la cultura proyectado hacia la sociedad. Todas nuestras propuestas se dirigen hacia estos objetivos en todos estos ámbitos.

La universidad moderna debe enfrentar retos adicionales de gran importancia. Uno de ellos, sin duda, es la internacionalización. Ya no podemos centrarnos exclusivamente en nuestro entorno cercano. La globalización exige ser capaz de competir y participar en todo lo que sucede en el mundo, también en el ámbito universitario.

Además de realizar una buena gestión en cumplimiento de las misiones universitarias, ahora es necesario saber comunicarla y llevar a cabo una labor significativa de divulgación científica. La percepción que la sociedad tiene de la universidad es crucial para mantener su confianza, atraer a estudiantes, valorar y dar a conocer la investigación realizada en la institución, y fortalecer nuestra posición. Por lo tanto, es fundamental esforzarse tanto en la comunicación interna como en la externa.

Por último, pero no menos importante, una universidad pública actual debe estar plenamente integrada en la sociedad que la rodea. Tiene que ser una universidad de calidad, que gestione adecuadamente los recursos humanos y económicos para seguir formando profesionales que obtengan altas cotas de éxito en oposiciones y contratos de trabajo. Debe ser sensible a los problemas sociales y tomar medidas para ser una institución completamente inclusiva, donde impere el máximo respeto hacia todas las personas, donde haya cabida para todas y todos en igualdad y donde contribuyamos a reducir las brechas sociales. En resumen, debe contribuir a construir una sociedad más justa y equitativa. Para ello es esencial contar con las estructuras adecuadas y desarrollar una auténtica política de responsabilidad social.

En los siguientes apartados, detallaremos las propuestas para abordar todas estas facetas de la actividad universitaria, siempre con una perspectiva amplia y con objetivos a medio y largo plazo.

 

Nuestro modelo de gestión: Una gestión eficaz, transparente, participativa, innovadora y responsable con 5 ejes estratégicos

Aunque la máxima responsabilidad en el gobierno y la gestión de una universidad recae, lógicamente, en el equipo de gobierno, siempre hemos considerado que debe ser una labor compartida por toda la comunidad universitaria. Nos comprometemos a involucrar a los órganos colegiados y a las comisiones derivadas de ellos en todas las decisiones. Debemos buscar amplios consensos y promover un ambiente participativo en toda la comunidad universitaria. Los logros que alcancemos en nuestra universidad serán siempre logros compartidos, no mérito exclusivo del equipo de gobierno. En pocos meses, es probable que debamos enfrentar la reforma de los Estatutos de la Universidad de Málaga. Asumimos aquí el compromiso de llevar a cabo una reforma en la que participe toda la comunidad y en la que todos estén satisfechos con el contenido final.

Además, creemos que la participación de la comunidad universitaria no debe limitarse a los órganos colegiados. Es importante hacer política universitaria desde la base, escuchando y proporcionando oportunidades de participación a todos los colectivos. Por lo tanto, desde el inicio de nuestro mandato, diseñaremos iniciativas dirigidas a escuchar a la comunidad universitaria. Facilitaremos reuniones abiertas en los diversos centros con todos los colectivos para escuchar sus opiniones y demandas, y poder canalizar aquellas propuestas que sean beneficiosas para la UMA.

Para consolidar el cambio hacia la universidad del futuro que deseamos, contamos con una serie de recursos tecnológicos, económicos y de infraestructuras que debemos gestionar con eficacia. Los avances tecnológicos y la pandemia han destacado la importancia de la transformación digital en la vida universitaria. Esta transformación es fundamental tanto para la docencia como para la gestión y administración universitaria. Es una revolución que nos obliga a estar preparados para aprovechar sus ventajas y hacer de la UMA una universidad más eficaz, moderna y preparada para afrontar los retos a medio y largo plazo.

Además, las universidades se evalúan en términos de eficiencia y uso adecuado de los recursos económicos e infraestructuras disponibles. Siendo una universidad pública, financiada por el esfuerzo de los ciudadanos, debemos ser escrupulosos en la gestión de los recursos disponibles para cumplir nuestros objetivos, buscando la excelencia y rindiendo cuentas sobre cómo utilizamos esos recursos.

En resumen, queremos transmitir que nuestra candidatura está comprometida en compartir con todas las personas que integran la comunidad universitaria la tarea de hacer de la UMA un líder. Buscamos construir pilares sólidos para la UMA del futuro y deseamos hacerlo juntos. Creemos firmemente que, compartiendo ideales y principios básicos, seremos capaces de avanzar y posicionar nuestra universidad de cara al futuro.