Coordinación y Gobernanza Universitaria

Coordinación eficaz como clave de una buena gobernanza

Las universidades públicas han implementado diversos procesos de modernización en las últimas décadas, para gestionar mejor el dinero público y ofrecer mayor calidad de servicio. Pero se constata que han sido insuficientes, aún permanece una organización del trabajo muy centrada en la división de funciones y no se han conseguido las mejoras esperadas en la calidad de la gestión coordinada de las actividades ni en la optimización de los recursos financieros, cada vez más escasos.

Respaldados por investigaciones científicas, creemos que las organizaciones públicas, en general, y la Universidad de Málaga en particular, tiene potencial de mejora para conciliar los valores de servicio público a la vez que modernizar su organización. Se trataría de, promover un modelo de gobernanza que conjugue la inclusión de todos los colectivos universitarios, la transparencia y el desarrollo de la coordinación horizontal y vertical para incrementar las capacidades de la UMA en la implementación de una estrategia abierta y adecuada a los retos actuales.

Objetivo 1: Intensificar los mecanismos de coordinación y concertación para fomentar la cooperación y el trabajo en equipo de toda la comunidad universitaria

1.1. Estableceremos nuevos mecanismos de comunicación-concertación, horizontal y vertical, en los distintos niveles de la estructura organizativa universitaria para fomentar el trabajo colaborativo entre los puestos, equipos y servicios de la universidad. En estos mecanismos incorporaremos tanto al PDI como al PTGAS.

1.2. Elaborar un plan de procedimientos de gestión que facilite la modernización y un cambio estructural que considere la reestructuración y en su caso la creación de servicios universitarios.

1.3. Haremos énfasis en establecer nuevas y fluidas vías de comunicación estables y periódicas entre la Gerencia y el PTGAS, impulsando el diálogo y la negociación colectiva. Aumentaremos el número de personas de la plantilla del PTGAS que ejerce labores de dirección en el Equipo de Gobierno.

1.4. Mejoraremos la difusión de los acuerdos de los órganos de gobierno.

1.5. Optimizaremos el potencial humano y las infraestructuras disponibles para mejorar el trabajo en equipo que se lleva a cabo en la UMA y reorganizaremos la prestación de servicios para que sea más eficaz y eficiente.

1.6. Mejoraremos, en colaboración con los centros, la coordinación y cooperación en la gestión académica y de la investigación, especialmente en todo lo relativo a los servicios de apoyo, tratando de simplificar la gestión administrativa y evitando duplicidades de entrega de documentación que ya conste en la universidad. 

1.7. Mejoraremos la coordinación institucional de la UMA en su conjunto y de la comunicación, ejerciendo un estilo de gobierno no personalista, caracterizado por la mesura, la sensatez y la cercanía.

1.8. Creemos en el diálogo y la negociación como herramienta para mejorar la UMA. La participación mejora la calidad de las decisiones y contribuye a reforzar el compromiso colectivo y el sentimiento de pertenencia a la institución.

1.9. Promoveremos el uso de los recursos de forma eficiente, tanto de los espacios como de la distribución de personal en los diferentes servicios.

1.10. Racionalizaremos y simplificaremos la gestión, tanto desde el punto de vista administrativo (simplificación de los procedimientos), como tecnológico (mejora de la usabilidad), de manera que podamos reducir los tiempos dedicados a estos procedimientos. Haremos más fácil la gestión cumpliendo siempre con la normativa vigente. 

1.11. Unificaremos bajo un mismo portal los servicios digitales que utiliza el PDI, simplificando las actividades y reduciendo los actuales niveles de complejidad.

1.12. Llevaremos a cabo reuniones periódicas del Consejo de Dirección en los distintos centros en las que participarán los equipos directivos de los mismos. La gobernanza de la universidad no se puede concebir sin la participación de los centros. 

1.13. Estableceremos reuniones, con un carácter mínimo bimestral, del Rector con los responsables de institutos y centros de investigación, a las que éste irá acompañado por los miembros de su equipo responsables de los puntos del orden del día.

1.14. Organizaremos reuniones abiertas del Equipo de gobierno con la comunidad de estudiantes al menos con periodicidad semestral.

1.15. Revitalizaremos el Consejo de Decanos/as y crearemos comisiones para ser consultados/as durante la elaboración de normativas universitarias. 

1.16. Analizaremos la posibilidad de establecer la figura de coordinador de centro para ofrecer una mayor cercanía de los servicios generales a cada uno de los colectivos de los centros.

1.17. Introduciremos en cada decanato o dirección de centro la figura de un coordinador de inclusión y atención al estudiantado con discapacidad o dificultades específicas de aprendizaje.

1.18. Facilitaremos la representación de personas con discapacidad en los diferentes órganos de representación de la universidad.

1.19. Fomentaremos la coordinación de la docencia de cada departamento en los distintos centros, así como entre los agentes implicados en la concesión de licencias al profesorado para garantizar la docencia. 

1.20. Mejoraremos, en colaboración con las facultades y escuelas, la coordinación de todos los servicios que se ofrecen en dichos centros de bibliotecas, cafetería, reprografía, secretaría, consejería, incluido el servicio de gestión económica en los centros o departamentos.

1.21. En definitiva, se precisa un desarrollo del principio de subsidiariedad en la gestión académica entre centros, institutos universitarios de investigación y departamentos, implicándolos en la toma de decisiones de forma mucho más efectiva sobre la base de los principios de lealtad institucional, confianza, eficacia y eficiencia.

Objetivo 2: Promover una gobernanza basada en la participación, la coordinación, la transparencia y la negociación de los objetivos y acciones estratégicas, para garantizar su implementación

2.1. Llevaremos a cabo la reforma de los Estatutos que exige la reciente aprobación de la LOSU, una vez esté aprobada la correspondiente ley de carácter autonómico. Garantizaremos que en dicha reforma se establezcan mecanismos que faciliten la máxima participación de la comunidad universitaria: PDI, Estudiantes y PTGAS, además de los centros y otras estructuras organizativas. El espacio que la Ley contempla para el gobierno autónomo de la universidad implica una enorme oportunidad para construir un nuevo modelo de universidad, manteniendo sus aspectos esenciales y repensando aquellos en los que podemos y debemos mejorar. Dotaremos de más funciones reales al Consejo de Gobierno y al Claustro para que no parezcan órganos de trámite.

2.2. Promoveremos la elaboración de planes estratégicos integrados en todas las áreas de la UMA que garanticen la implementación del proyecto estratégico del candidato, los cuales se elaborarán de forma participativa, negociando objetivos y acciones en cada nivel y realizando evaluaciones periódicas tras definir indicadores claves de evaluación.

2.3. Mejoraremos la coordinación entre los distintos vicerrectorados creando para ello un Consejo de Vicerrectores Adjuntos, con el objeto de garantizar el cumplimiento de los planes estratégicos, aunar esfuerzos para mejorar los servicios, aumentar la eficiencia de gasto y optimizar la gobernanza de la UMA. 

2.4. Estableceremos cuadros de mando con indicadores útiles para su uso en los procesos de toma de decisiones estratégicas de los diferentes órganos de gobierno de la universidad y de decisiones tácticas u operativas en los servicios, posibilitando así la generación de valor para la universidad a partir de la integración de información actualizada y relevante con las decisiones estratégicas y operativas.

2.5. Desarrollaremos políticas de gobernanza en ámbitos innovadores: infraestructura y servicios en la nube, identidad digital de los miembros de la UMA y sistema de autorizaciones, gobierno del dato, desconexión digital, teletrabajo, docencia online.

2.6. Mejoraremos el sistema de control de calidad de todos los servicios que ofrece la UMA para mejorar su eficacia en la gobernanza. Implementaremos un sistema de apoyo a los centros en la gestión de sus sistemas de calidad, facilitando la participación de estos en el programa Implanta.

2.7. Mejoraremos la política de transparencia, facilitando el acceso sencillo a la información más importante relativa a las actividades de la UMA. Para ello, deberemos actualizar de forma permanente el contenido y diseño de la web de la universidad, mejorando el portal de transparencia y mostrando los servicios que se prestan. Mejoraremos la comunicación incrementando la presencia de la UMA como institución en las redes sociales. Haremos pública la agenda institucional de los miembros del Consejo de Dirección.

2.8. Elaboraremos un nuevo Código Ético que amplifique los compromisos de ejemplaridad, integridad institucional y buen gobierno de los cargos de gestión y gobierno de la UMA. 

2.9. Potenciaremos un marco de integridad institucional, desarrollando políticas activas de lucha contra el fraude y conflicto de intereses. 

2.10. Elaboraremos un sistema público de indicadores y un visor para la rendición de cuentas y el seguimiento del grado de cumplimiento de los compromisos establecidos en el programa electoral.

2.11. Potenciaremos las acciones sobre protección de datos, favoreciéndose la formación de la comunidad universitaria en esta temática.

2.12. Aumentaremos la visibilidad y apoyo de la Defensoría Universitaria como instrumento independiente para la canalización de las demandas y conflictos surgidos en el seno de la comunidad universitaria.

2.13. Estableceremos políticas académicas que fortalezcan el sentimiento de pertenencia de toda la comunidad universitaria a la UMA, y el compromiso de nuestra universidad con la ciudad, la provincia y la región a la que pertenece.

Objetivo 3: Simplificar los reglamentos y/o normativas con el fin de mejorar los procedimientos

3.1. Desarrollaremos normativas solamente si existe causa de interés general que los justifique. En cualquier caso, la aprobación de un nuevo reglamento conllevará, como principio general, una simplificación del ordenamiento jurídico vigente en la materia que se pretenda regular. Todo reglamento se ajustará a los principios de necesidad, eficacia, proporcionalidad, seguridad jurídica, transparencia y eficiencia.

3.2. Las normativas deberán ir acompañadas de un informe de impacto de género y, cuando proceda, de una memoria económica que asegure su viabilidad presupuestaria y sostenibilidad.

3.3. Evitaremos las cargas administrativas innecesarias o accesorias a las ya existentes. Aprobaremos un plan para la revisión y racionalización de los reglamentos existentes, comprobando la medida en la que las normas en vigor han conseguido los objetivos previstos.